En el medio de un trabajo que podría llamar “intentando destripar a un neoliberal hijo de puta”, last.fm me trae a Paulinho Moska con “Admiração”.

Va la letra para todas ellas, que al menos una vez nos dejan así tontitos (guarda, si es más de una vez, consideren seriamente entregarse por completo):

Meus olhos, famintos, não se cansam
de te acariciar
Procuram sempre um novo ângulo
pra te admirar
E sonham mergulhar na sua boca de vulcão
Provar todo o calor que há na sua erupção

Escorregar nos rios claros
das margens dos teus pêlos
E encontrar o ouro escondido
que brilha em seus cabelos
Devorar a fruta que te emprestou o cheiro
E talvez desfrutar de um amor puro e verdadeiro

Esquecer o espaço, o tempo e o viver
Perder a noção do que é ter a noção do perder
Se um dia eu fui alegria ao te conhecer
Agora canto porque sinto a dor de não te ter

El lunes 26 fuimos con Lau para Niterói, una ciudad enfrente de Río de Janeiro que según los cariocas “lo mejor que tiene es la vista de Río”. Más allá de las chicanas de barrio, la ciudad es enorme y ahí está el famoso Museo de Arte Contemporáneo, que hubiera sido hermoso visitar pero claro, era lunes: Día Internacional del Museo Cerrado… entre los dos no hacemos uno.

Como sea, podemos apreciar una foto de la hermosa estructura del museo, diseñada (al igual que muchas otras cosas de esa ciudad) por el arquitecto Niemeyer, que aún vive a sus -creo que- 105 años.

En nuestro viaje a Niterói, usamos la lancha para la ida (30 minutos) y el ómnibus para la vuelta (2 horas y media). En la lancha encontramos una noticia impactante y decidimos documentar el momento del impacto:

Como observará el lector detallista, el diario dice “Vestir o animal ajuada a protegerlo” y se ve la hermosa foto de un cánido con trajecito sastre. La verdad, estos cariocas están malucos. Con Lau tuvimos la oportunidad de ver (no fotografiar, lamentablemente) un cão con zapatitos de cuero blancos: una paquetería para cagarlo a tiros.

Me gusta la idea de abrir este nuevo blog en WordPress con un relato de mi viaje por Brasil. Para los que no lo saben, me estoy dedicando a algo que me recomendó el loquero cuando le pedí pastillas: “-Tomate dos semanas de esto” y escribió en un recetario la palabra “vacaciones”.

Durante la semana pasada estuve en ESOCITE 2008 presentando con LauraM el trabajo intitulado “Análisis de la flexibilidad de la plataforma libre Moodle en la implementación de un determinado enfoque en educación virtual”. Nos fue súper bien, y recibimos comentarios elogiosos por parte de la coordinadora de la mesa así que cerramos el día con hermosas caipirinhas para festejar el éxito (un festejo bien académico).

Duro trabajo

En este congreso tuve la oportunidad de tomar contacto con esta disciplina “en formación”, digamos, que es el uso social de tecnologías. Digo en formación porque ellos mismos están definiendo el alcance del campo, a pesar de que desde los ‘60 se habla del tema en variados ámbitos. Conocimos a varios de sus protagonistas, varios de ellos locales pero con fuerte presencia en Brasil. El invitado a abrir la conferencia fue el francés Michel Callon, con un discurso del que espero conseguir la desgrabación porque fue imposible grabar en el momento la traducción al castellano.

Dos cosas me impactaron fuertemente. La primera fue encontrar en estos grupos lo que estaba buscando desde hace un tiempo: un ámbito donde se discuten usos más “socialmente útiles” para la tecnología. Lo otro fue ver la cantidad de participantes que son referentes o que trabajan activamente en el tema y que resultan venir de la tecnología o las ciencias duras. En particular, varios vienen de la ingeniería y más aún, de la Electrónica (!) -ejemplo: Renato Dagnino, Ivan da Costa Marques -. ¡¡Al parecer no soy el único que quedó con la cabeza limada después de pasar por esa carrera!!

En fin, esto me sirve para vislumbrar un espacio interesante donde volcar ciertas cosas que vengo pensando desde hace un tiempo al respecto, aprendiendo de la experiencia de 30 años en estas cuestiones. Lo primero será documentarme sobre los antecedentes, porque por lo que pude entender hay algunas tendencias más marxistas que otras (Campinas es bastante marxista) y las experiencias locales -locales de Argentina, quiero decir- no se… lo que vi me pareció un poco demasiado volcado a lo que sería el más tradicional estudio de “historia de las ciencias”, mucha documentación pero poca cosa “útil” en lo que yo creo que debería dirigirse esta disciplina (y creo que acuerdo bastante con los de UniCamp).

Next stop: Carioca Station